La historia de María Catalina Echevarría, la mujer que confeccionó la primera bandera argentina
Se trata de la única mujer que figura con nombre y apellido en el Monumento a la Bandera de la ciudad de Rosario.

Se trata de la única mujer que figura con nombre y apellido en el Monumento a la Bandera situado en la ciudad de Rosario, donde el 27 de febrero de 1812 Manuel Belgrano izó por primera vez el estandarte celeste y blanco.
Nació en 1788. Tras quedar huérfana a edad temprana, fue adoptada por la familia de Pedro Tuella, quien era amigo de sus padres y tenía una tienda de telas e hilos. Su hermano, Vicente Anastacio, fue un abogado y amigo personal del general Manuel Belgrano.
En 1812, cuando Belgrano fue enviado por el Primer Triunvirato a fortificar las costas del río Uruguay y Paraná, éste se alojó en la misma residencia que María Catalina. En ese lugar, según reconstruyeron los historiadores, el general indicó a la mujer realizar una bandera conforme a los colores de la escarapela nacional con telas proporcionadas por el negocio de Tuella.
El escritor Pacho O’Donnell apuntó en su libro “El grito sagrado” que María Catalina tuvo un alto espíritu patriótico y que “olvidarse de la trascendencia de su personalidad es una demostración de cómo se despreció a la mujer en la construcción de la argentinidad”.
Por su parte, la historiadora Griselda Tarragó, según reprodujo la cartera de Cultura Nacional, destacó que el hecho de haber «recuperado» a la mujer de «ese olvido o desde ese lugar difuso, porque formó parte de un proceso muy importante y nadie se ocupó de dejar constancia de este acto patriótico que implicaba también un compromiso con la Revolución”.
Además del pasaje del Monumento a la Bandera que lleva su nombre, en un vitral de la Catedral rosarina que recuerda la primera jura se puede observar a María Catalina a la derecha de la imagen.
A su vez, un bajorrelieve del artista Eduardo Barnes ubicado en la Sala de Honor del Monumento a la Bandera representa a María Catalina ofrendando la bandera, y un óleo del pintor Pedro Balangué titulado “Jura de la bandera 1812” muestra a Belgrano, la tropa y el pueblo jurando la bandera y, bajo la misma, a María Catalina presidiendo la ceremonia en un vaporoso vestido blanco.
